
admirando mi desnudez que espera tus abrazos furtivos,
y en las noches oscuras mis besos se tornan luna,
luna de tu sal y arena en mi desierto de pena,
joya salvaje de un amor perdido.
Lágrimas de rocío fresco
en mis labios de fuego,
ardientes de amor y carentes de ti.
Tentación de los ángeles,
que prohibido te tienen
agua de la sed del camino,
que como bendecida viene.
Rosas con espinas,
que dibujan la tentación de lo prohibido
que explotan en mi seso para quemarse en mis venas
y dejarme sin sentido.
Pasión y ausencia. Bello poema. Un saludo, y pásate por mi blog de letras, ya que visitas el de fotografías: demusasyotroscuentos.blogspot.com
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